La tensión al aire entre Amalia Granata y Fernanda Iglesias fue in cresendo de a poco, a medida que la periodista cuestionaba la postura de la legisladora santafesina, y terminó en una escandalosa discusión que incomodó a todos en Puro Show.
“Fernanda, vos tenés algo personal conmigo. Se te nota demasiado”, se hartó la invitada.
Todo comenzó casi de forma inocente, cuando Granata lamentaba la reacción de los padres de la escuela frente al Trastorno de Déficit de Atención que padece su hijo Roque de seis años, y la panelista empatizó con las madres que se quejaron del chico.

Luego se acaloró más cuando Amalia admitió que hace un mes que contrató como empleado de la Legislatura de Santa Fe a Leo Squarzón, su esposo, algo que Fernanda repudió.
Hasta que la cosa se desmadró cuando Granata confrontó directamente con Iglesias: “Contamelo vos (el problema personal que tenés conmigo). O contáselo a tu psicólogo, así la próxima vez que vengo podés estar más relajada”.
Granata a Iglesias“Contáselo a tu psicólogo, así la próxima vez que vengo podés estar más relajada”.
EL CRUCE DE AMALIA GRANATA Y FERNANDA IGLESIAS
Iglesias: -Me parece muy agresivo que me mandes a terapia, o me digas algo de mi psicóloga.
Granata: -Yo también hago terapia, todos lo necesitamos a la terapia.
I: -No está bien, sabelo... Sos política y yo no. Y no. No estás para agredirme.

G: -Te estoy contando que yo voy al psicólogo, que a mi hijo lo llevo a la psicóloga, no es agresivo. Es tu percepción, no es una agresión.
En ese punto, Matías Vázquez consultó a las mujeres si el conflicto se había originado en sus posturas divergentes en cuanto a las acusaciones de acoso contra Roberto Pettinato, de la época en que compartieron Un Mundo Perfecto.
I: Ella está diciendo que tengo un problema personal, pero yo digo que no. Ya está. (...) Amalia tiene una personalidad y dice cosas que a mí no me gustan, pero tengo derecho.

G: -Se te transforma la cara y te da odio.
I: -Porque la estoy pasando mal. Me la estás haciendo pasar mal.
Iglesias a Granata.“Me la estás haciendo pasar mal”.
G: -Ahora te victimizas. Pasás de la cara de odio a la victimización.
I: -Ves que tenés maldad.
G: -¡Si la cara de odio la tenés vos cuando me hablás! Que se vaya si la está pasando mal.
I: -¿Cómo me voy a ir si yo trabajo acá?
G: -Cuando la paso mal en la legislatura, me levanto y me voy un rato a tomar un poco de aire.
I: -Yo soy profesional.